Sociedad

Vivir de la basura en las grandes ciudades

Toneladas de basura se amontonan en los contenedores y esquinas de las grandes ciudades. Pensando en que no pueda servir nunca más, ésta, es recogida por los habitantes más pobres y humildes de las grandes urbes, convirtiéndose, para ellos, en un recurso. Para algunos, la basura se convierte en un método de supervivencia.

thumb

Figura 1. Chatarrero, oficio de ayer y de hoy. Fuente: 20 Minutos.

Un hábito común en las grandes ciudades.

Más allá de ser una necesidad contemporánea, la recogida de basura y deshechos se lleva haciendo en nuestras ciudades desde tiempos inmemorables.

Algunos barrios de Madrid, por ejemplo, siempre han tenido la fama de acoger a traperos, chatarreros y gestores del papel, cartón o vidrio. Estos personajes con oficio apenas se veían ya en el paisaje urbano, pero persistían, y en los últimos años han cobrado protagonismo y presencia a causa de la crisis, con otros nombres y formas de recogida, pero se sigue haciendo lo mismo: aprovechar la basura.

1345216997094basuradn

Figura 2. Un ciudadano rebuscando en los contenedores de Madrid. Fuente: Diario Público.

Se viene observando como en todos los barrios de las grandes ciudades españolas se amontonan kilos y kilos de basura, muebles, plásticos, electrodomésticos y cartones, que no llegan a su lugar de destino, los vertederos o plantas de reciclaje, sino que son recogidos por los propios habitantes de las ciudades para revenderlo en las chatarrerías, en rastrillos, o incluso, para comer algo ese día.

513px-Rastro_de_Madrid_(España)_5

Figura 3. Rastro de Madrid, lugar de postventa de la basura recogida. Fuente: Alberto Salguero

Comprar, tirar, recoger.

Las nuevas formas de consumo se basan en la compra masiva, el despilfarro y en el remplazo instantáneo del producto. Lo que antes duraba décadas, ahora dura dos años en nuestro poder. Esta nueva filosofía de comprar y tirar tan rápidamente los productos “pasados de moda” ha generado que cada año se depositen, en los contenedores y puntos limpios, toneladas de basura.

El aumento de las cifras de pobreza y desigualdad en las grandes zonas urbanas ha hecho que crezca, también, la presencia de los que se aprovechan de lo que otros tiran.

En una ciudad como Madrid, que cuenta con 1,4 millones de personas en riesgo de exclusión social y casi un millón por debajo del umbral de la pobreza (Red Europea de Lucha contra la Pobreza, 2011), es normal que se manifiesten estos comportamientos y procesos.

El alto índice de paro y de pobreza hacen que muchas personas se vean forzadas a buscar recursos para poder sobrevivir a diario, y uno de los puntos de encuentro son los contenedores de basura.

A veces, se ven hordas de carritos de la compra de Carrefour o Alcampo, llenos de metales o lavadoras, recorriendo las calles, a niños de Europa del Este metidos dentro de los contenedores de vidrio y papel, sujetados por los tobillos de una persona adulta, y otras veces, aunque en menor media, existe gente, a media noche, rebuscando en los contenedores cercanos a los supermercados, llenando bolsas con comida y productos caducados o a los que se les ha pasado la fecha de consumo preferente.

Medidas para evitar que sustraigan la basura: candados y encerronas

Para evitar estos actos cotidianos, las Administraciones han optado por disuadir a los ciudadanos de recoger basura, mediante multas y sanciones. En ciudades como Madrid, la multa por buscar en un contenedor puede acarrear unos 750 euros. En Girona, al Ayuntamiento se la ha ocurrido la brillante idea de sellar los contenedores. También es posible meterte en un contenedor de ropa o vidrio y no volver a salir de él, pues puedes quedar atrapado. Sin embargo, no se muestran tan activos en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y en reducir los altos índices de pobreza y desempleo, con el fin de evitar así que el número de personas, obligadas a buscar en la basura, aumente.

La crisis de las ciudades globales

Estas escenas evidencian un fenómeno común en todas las ciudades del mundo desarrollado, pero no hacen nada para evitarlo. La gente necesita comer, y, a veces, su única válvula de escape es rastrear en los contenedores.

Es increíble como en las ciudades globales se den estas paradojas. Las desigualdades económicas y las diferencias entre ricos y pobres dentro del ámbito urbano no dejarán de desaparecer, pues disminuir estas diferencias y garantizar unas condiciones de vida mínimas para cualquier ser humano dependen, fundamentalmente, de decisiones políticas.

No harán nada, pero que no se sorprendan si cada vez somos más los que rebuscamos en un contenedor de la basura.

Imagen  de portada: 

http://blogs.hoy.es/lamiradaatenta/files/2012/07/LOREN_CHATARRA-01.jpg

Fuentes:

http://www.20minutos.es/noticia/1131821/0/chatarreros/manifestacion/madrid/

http://www.20minutos.es/noticia/1474027/0/vecinos/microcreditos/chatarreros-multas/

http://www.publico.es/espana/441105/tengo-que-buscar-en-la-basura-para-llegar-a-fin-de-mes

http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_399020/958-espana-genera-1-500-kilos-de-basura-por-habitante-por-debajo-de-la-media-europea#.Ui8mzdLwmSo

http://www.20minutos.es/noticia/468899/0/multa/rebuscar/basura/

http://www.lacronicadeleon.es/2012/03/05/castilla-y-leon/la-crisis-empuja-a-muchas-familias-a-buscar-en-los-contenedores-142592.htm

http://www.huffingtonpost.es/2013/05/19/aumenta-con-la-crisis-el-numero-de-piratas-ropa_n_3284835.html

Deja un comentario. El diccionario no tiene culpa de nada.

Síguenos

Recibe cada nuevo artículo en tu bandeja de entrada.

Únete a otros seguidores: