Defensa animal

¿Quién teme al lobo feroz?

Desde que Miguel Arias Cañete declarase, ante la Comisión Europea, la idea de rebajar la protección al lobo ibérico (Canis lupus signatus), las noticias sobre ataques del animal a la ganadería han aumentado. El ministro de Medio Ambiente reclamó la reducción del número de individuos de esta especie y la posibilidad de cazarlo al sur del río Duero, cambiando la Directiva Europea 92/43/CEE, que protege al lobo en aquellas zonas donde su población esté amenazada.

Estas declaraciones han estado respaldadas por la presión de determinados lobbies regionales de ganaderos y cazadores. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha confirmado la prohibición de cazarlo por debajo de esta frontera natural, anulando el plan de conservación y gestión, aprobado por la Junta de Castilla y León, ya que vulnera la normativa comunitaria y estatal.

Los ganaderos señalan al lobo como responsable de todos sus males

Los ganaderos están hartos. Este colectivo ha presentado centenares de denuncias de ataques a sus animales en los últimos meses. La radicalidad de ciertos sindicatos agrícolas y ganaderos -ASAJA, UPA y COAG-  ha llegado al extremo de pedir la erradicación del lobo en algunas provincias como Ávila, Salamanca o Valladolid, zonas tradicionalmente ganaderas y donde el lobo, hasta ahora, apenas había asomado su hocico.

Los ganaderos, encargados de alimentar las ciudades y cuidar nuestro, ya perjudicado, medio rural, se han situado en una posición extrema con respecto a este asunto. La razón es muy sencilla: hasta ahora, la administración pagaba los daños del lobo al ganado. Sin embargo, actualmente lo hace tarde y mal. Además, la fuerte crisis que está afectando al sector agrícola parece que hace necesario encontrar algún culpable fuera de los ámbitos administrativos o ganaderos, para no asumir responsabilidades propias, y uno de los elegidos ha sido este mamífero, aunque la mayor parte de las muertes de reses no sean provocadas por esta especie, sino por perros asilvestrados.

La población del lobo se estima en unos 1.700 individuos, aunque la cifra varía según qué fuente dé el dato, estando la mayor parte en Castilla y León

El lobo, obviamente, al ser un depredador también mata, pero lo hace para comer. Unas veces elige como presa la fauna salvaje –corzos, ciervos o jabalís, normalmente-; y otras, selecciona presas más fáciles como el ganado ovino, vacuno o caprino. No es un asesino o una alimaña, como así se los llegó a denominar en el régimen franquista, sino un animal agreste, carnívoro y depredador, que caza para comer.

Otro sector que ha alzado la voz a favor de su muerte ha sido el de los cazadores. Pretenden que se convierta en especie cinegética en todo el territorio español, únicamente para colgar su majestuosa cabeza en el salón de su casa.

Sin embargo, ambos colectivos carecen de motivos. El último censo en España se hizo en 1985, por lo que se desconoce el número actual de individuos y su distribución.

La manada lobuna, enseña los dientes

Por otro lado, son numerosas las voces que, recogiendo el testigo de Félix Rodríguez de la Fuente, se han posicionado a favor de protegerlo.

Los conservacionistas pretenden su inclusión en los Catálogos Regionales de Especies Amenazadas. Además, persiguen realizar censos actualizados de la especie en todas las comunidades autónomas con presencia del lobo y la elaboración de planes de recuperación o conservación de la especie, según sea declarado “en peligro” o “vulnerable”. Asimismo, exigen medidas compensatorias y preventivas para satisfacer a pastores y ganaderos, siempre que estos se comprometan a vigilar y cuidar del ganado y no pongan al lobo como excusa para cobrar indemnizaciones.

La muerte de un lobo llamado Marley, el pasado 21 de agosto en el Parque Nacional de Picos de Europa, puso en alerta a los grupos conservacionistas, la comunidad científica y la sociedad civil. El ejemplar, en el que se habían invertido unos 500.000 euros y que estaba siendo objeto de estudio científico, fue abatido por los guardas del parque. En fechas posteriores, mataron más ejemplares en espacios naturales protegidos y reservas de caza.

Se creó entonces una plataforma con el nombre de este cánido, con el fin de defender la conservación de la especie y hacer visible las noticias que alertaban sobre la muerte de lobos en los últimos meses. La cara visible de la plataforma Lobo Marley es el naturalista Luis Miguel Domínguez, que ha iniciado una campaña en Youtube denominada‘Aúlla por el lobo’. Esta plataforma ha conseguido también en Change la no despreciable cifra de 130.000 firmas en contra de su exterminio en la provincia de Ávila.

Imagen de previsualización de YouTube

La convivencia es posible: Tierra de lobos y ganaderos

Existe un territorio al noroeste de España, la Sierra de la Culebra (Zamora, Castilla y León), donde se lleva produciendo una convivencia sana entre ganaderos y cánidos desde hace tiempo.

Los pastores han sabido protegerse de los ataques, mediante la instalación de cercados de piedra para refugiar a los animales y practicando una ganadería extensiva, pero siempre resguardándolos cuando cae la noche. Además, se defiende con numerosos perros mastines, que aguantan los ataques del lobo y alertan al pastor para que acuda a espantar al animal. Es tan sana esta convivencia, que muchas empresas del sector ecoturístico se están aprovechando económicamente de la imagen del lobo.

Hasta el Financial Times ha reconocido a la Sierra de la Culebra como territorio lobero, donde se tiene la oportunidad de avistarlo salvajemente. Cada vez más personas acuden a la provincia zamorana, procedentes de EE UU o países europeos, en busca de la presencia lobuna, la captura de una fotografía, la visión de sus huellas o el aullido nocturno. El lobo se erige como motor de desarrollo económico y social.

La conservación del lobo ibérico, una necesidad

Se esperan meses de noticias de tono amarillo y sensacionalista, advirtiendo de nuevos ataques al ganado, de un crecimiento desorbitado del número de individuos y de un desprestigio constante a esta especie tan amenazada.

Sin duda, este tema es polémico, ancestral podríamos decir. Sin embargo, la campaña lobicida que se ha perpetrado estos meses es alarmante. El equilibrio entre un lado y otro se torna complicado, pero el lobo ibérico y la ganadería extensiva pueden -o deben- convivir juntos.

El lobo ibérico es y será patrimonio natural de la biodiversidad española, especie emblemática de nuestra rica fauna, poblador de nuestras tierras y cabeza visible del cambio de modelo de desarrollo futuro.

Artículo publicado en Zoomnews:

http://www.zoomnews.es/42994/actualidad/espana/ganaderos-piden-exterminio-del-lobo-iberico

Viñeta

Figura 1. Viñeta. Fuente: Samuel Galiano.

Deja un comentario. El diccionario no tiene culpa de nada.

Síguenos

Recibe cada nuevo artículo en tu bandeja de entrada.

Únete a otros seguidores: