Paisaje

La Huerta de Valencia muere lentamente

El crecimiento urbano y el abandono agrícola amenazan la Huerta valenciana.

En las tierras agrícolas a orillas del Turia, en los pueblos litorales, se localiza la gran huerta de Valencia (fig. 1), conocida también como L´Horta; una de las más ricas y fértiles de la península junto con la de Granada o Murcia, que ha dado de comer a generaciones enteras de valencianos desde tiempos inmemorables, queda hoy languidecida por la presión urbanística e industrial, las grandes infraestructuras viarias o las ampliaciones del puerto.

ámbito de la huerta

Figura 1. Mapa del ámbito de la Huerta histórica de Valencia. Fuente: Plan de Acción Territorial de Protección de la Huerta de Valencia.

Ocupando casi 12.000 ha de los municipios del tramo final de la vega del río Turia y llegando casi hasta la Albufera de Valencia, se extiende una de las huertas de regadío más fecundas.

Aunque, previamente, ya la explotaron los romanos, fueron los árabes en el siglo X, los que cultivaron con esmero las tierras valencianas, creando una infraestructura hidráulica que se distribuía a lo largo y ancho de todas las huertas, creando un paisaje agrícola de hortalizas, frutales, acequias, azudes y ribazos.

La distribución y la cantidad de agua para el riego de huertas estaban gestionadas desde aquella época por el Tribunal de las Aguas, cuyo papel de control y vigilancia del riego y la utilización y uso del agua sigue aún presente. Recientemente, la UNESCO ha incluido a este organismo en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

paisajes

Figura 2. Imágenes de los elementos definidores del paisaje de la Huerta de Valencia: acequias, caminos, barracas y alquerías. Fuente: Varios Autores.

La propiedad de la tierra siempre ha estado en manos de unos pocos. Esta realidad social la describe muy bien, Vicente Blasco Ibáñez, en su obra “La Barraca”, analizando la dura vida de los hortelanos de los pueblos de esta zona valenciana, que habitaban casas hechas de paja y barro, denominadas barracas o alquerías y cuya titularidad estaba en manos de los señoritos valencianos, rentistas y burgueses, que las arrendaban a familias  humildes, junto a las tierras cultivables, para que las trabajasen día tras día, pero de las que sacaban muy poco beneficio.

Plano de Valencia y alrededores 1883

Figura 3. Plano de Valencia y alrededores (1883). Fuente: http://www.cma.gva.es/

Actualmente, los productos cultivados en la huerta son principalmente arroz, cítricos u hortalizas y con una titularidad de la tierra más repartida. Esta vez,  el destino del producto de la huerta no es el mercado de la ciudad de Valencia sino que llega al puerto, para su posterior exportación, siendo su lugar de desembarque,  ciudades de todo el mundo.

Sin duda, el crecimiento urbanístico de la Ciudad de Valencia y los municipios de su área metropolitana han ocupado los usos tradicionales, muriendo el territorio de L´Horta poco a poco, hasta el punto de desaparecer en muchos sitios.

Horta Nord Alboraya

Figura 4. Imagen satélite de la Horta Nord, al sureste de Alboraya (Valencia), cruzada por infraestructuras viarias. Fuente: Iberpix

El abandono del uso agrícola ha provocado también el desuso del patrimonio cultural ligado a la huerta como son las infraestructuras hidráulicas, la red de caminos o el patrimonio intangible asociado.

El gobierno regional redactó hace poco un Plan de Protección de la Huerta (aunque aún sin aprobar y sin rango de ley), que si bien ha servido para darle un grado de protección a un paisaje cultural, rural e histórico muy amenazado, no ha conseguido paliar el avance de la especulación urbana de los últimos años.

Una protección íntegra de toda la Huerta y una mejor gestión permitirían su conservación y mantenimiento en el tiempo, pues el avance de los municipios cercanos a Valencia y su conurbación con la ciudad, agreden de manera directa la extensión de la Huerta y de sus usos agrícolas tradicionales. Potenciar la agricultura ecológica y un turismo sostenible en torno a ella, pueden ser dos ejes fundamentales para la supervivencia de un paisaje milenario.

De lo contrario, los valores de la huerta y las formas milenarias del cultivo de la tierra acabarán siendo constreñidas y segregadas por el afán expansivo del ladrillo y del asfalto. El paisaje agrícola valenciano y una de las despensa más grandes de España morirán lentamente.

Os dejamos un documental emitido recientemente en TVE que visualiza muy bien la situación actual de la Huerta Valenciana y las modernas amenazas a sus paisajes, usos y recursos.

Imagen de portada: http://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Huerto_Valenciano.JPG

Autor: http://es.wikipedia.org/wiki/Usuario:Daniel_G.

Fuentes:

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