Empresa

Geomarketing: el poder económico de los datos espaciales

¿Te imaginas poder calcular exactamente dónde está el lugar óptimo para abrir tu negocio? Hace no mucho tiempo esta pregunta era imposible responderla con rigurosidad, pero gracias al avance de las tecnologías de la información geográfica, hoy en día es posible erradicar una gran parte de la incertidumbre que supone una decisión empresarial de cierta magnitud, y concretar hasta niveles muy precisos, en función de la escala que requiera cada empresa, siendo capaces de averiguar qué barrio e incluso qué calle es la propicia para cada tipo de negocio.

Pero, ¿qué es el geomarketing?

El geomarketing o marketing territorial es una técnica geoestadística, con más de 20 años de perfeccionamiento, que introduce la variable espacial en las estrategias de marketing convencionales. Su finalidad es poder planificar, gestionar y analizar todos los datos relativos a un negocio concreto, haciendo desaparecer un gran porcentaje de la incertidumbre de las decisiones empresariales y reduciendo al máximo la posibilidad de equivocación.

Aparte de la ubicación ideal de un negocio, el geomarketing es capaz de decirnos mucho más. Por ejemplo, mediante el análisis de la clientela se puede conocer exhaustivamente la demanda real de la empresa a través de estudios de los patrones comportamentales de los compradores que, unido a localización geográfica de cada cliente, da como resultado datos tan reveladores como el radio de influencia comercial de cada negocio o su mercado potencial.

Estos resultados tan precisos, que luego se plasman en documentos cartográficos, ayudan a elaborar las estrategias comerciales de las empresas en materia tan importantes como la expansión de determinados productos, el conocimiento preciso de la competencia o dónde publicitar un servicio en particular -esto último se viene llamando media planning-.

El geomarketing ha supuesto una revolución en el mundo de la empresa ya que permite adquirir un nivel casi absoluto de conocimiento y control sobre las propias decisiones empresariales nunca antes visto. Esto, traducido al lenguaje económico, supone un ahorro, en muchos casos, de incluso millones de euros.

Un ejemplo de una empresa que ha optado por aplicar el geomarketing a su modelo de negocio, y erradicar así los riesgos ante su política de expansión es Starbucks, tal y como reconoció hace unos meses Howard Schultz, CEO de la compañía.

Geomarketing para todos

Es un error pensar que únicamente las grandes empresas multinacionales, como el caso de Starbucks, son las que aplican este tipo de técnicas. Cualquier empresa, independientemente de su tamaño, puede aplicar un estudio de geomarketing a su negocio. La única diferencia que hay es la escala a la que se lleve a cabo el estudio, ya que puede ser de carácter macro -a nivel provincial o municipal- o de carácter micro -a nivel de barrio e incluso de calle-, dependiendo del área de influencia de cada actividad empresarial. A día de hoy, y cada vez más, un elevado porcentaje de pymes de nueva creación recurren a los servicios del geomarketing para determinar en qué dirección ha de iniciar sus primeros pasos la empresa que acaban de formar, y evitar así perder dinero y tiempo.

La herramienta principal que definirá un buen estudio de geomarketing es la base de datos a la que tenga acceso el equipo profesional que lo lleve a cabo. En función del volumen de datos y de las variables de que se dispongan, se podrá alcanzar un mayor o menor nivel de concreción en cada ámbito de trabajo, determinando así el devenir del resultado final.

En este punto, el conocimiento del área estudiada resulta tremendamente importante, por no decir vital, para alcanzar el éxito en el camino marcado, ya que dependiendo de las características de la población y del territorio en el que vivan, habrá que desarrollar un estrategia concreta de marketing empresarial.

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