Política

El PIB español a debate: la complicada relación entre economía y bienestar.

Habitualmente los medios de comunicación nos bombardean con datos económicos, basados en determinados indicadores, los cuales hacen creer al ciudadano que su bienestar social está ligado inexorablemente a la evolución positiva o negativa de estos indicadores. El ejemplo más claro lo tenemos en la utilización que los medios españoles hacen del indicador más famoso: el Producto Interior Bruto (PIB). De esta forma, cuando uno lee noticias como las siguientes piensa o, mejor dicho, le hacen pensar, que estamos saliendo de la crisis a ritmos agigantados y que, como afirma algún medio, somos nada menos que la “locomotora de Europa”:

Fuente: El País. 23 octubre 2014

Fuente: El País. 23 octubre 2014

Fuente: El Economista. 30 diciembre 2014

Fuente: El Economista. 30 diciembre 2014

Fuente: El Mundo. 7 diciembre 2014

Fuente: El Mundo. 7 diciembre 2014

Fuente: ABC. 18 septiembre 2014

Fuente: ABC. 18 septiembre 2014

Pero de repente, siguiendo a la noticia de la previsión de crecimiento del PIB español a un 2% para 2015, aparecen otras noticias como las siguientes que nos dejan un poco confusos:

 

Fuente: El Mundo. 11 febrero 2015

Fuente: El Mundo. 11 febrero 2015

Fuente: El País. 10 febrero 2015

Fuente: El País. 10 febrero 2015

Fuente: El Huffington Post. 10 febrero 2015

Fuente: El Huffington Post. 10 febrero 2015

Fuente: Cadena Ser. 13 junio 2014

Fuente: Cadena Ser. 13 junio 2014

Fuente: Infolibre. 13.02.2015

Fuente: Infolibre. 13.02.2015

Vaya bajón ¿no? ¿Cómo puede ser que el PIB crezca, la bolsa suba y la prima de riesgo baje cuándo en nuestro país estamos batiendo récords de pobreza -recordemos que UN CUARTO de la población española está en riesgo de exclusión-?

La respuesta nos la ofreció ya en su día el mismo creador del PIB, el economista y Premio Nobel de Economía en 1971 Simon Kuznets (1901-1985), cuando alertaba en sus informes contra la tentación de utilizar el PIB como si fuese una medida válida de progreso, ignorando que se trata de una simplificación excesiva de variables de mayor complejidad, y que por tanto no tiene relación directa con el bienestar de un pueblo.

Así pues, hay que tratar al PIB como lo que es: un indicador macroeconómico que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país o región  durante un período determinado de tiempo, que suele ser de un año, teniendo en cuenta que deja fuera numerosas variables como el impacto ecológico de las actividades/servicios o la desigualdad de ingresos de los ciudadanos.

Tal como afirmaba Kuznets en 1962: “Hay que tener en cuenta las diferencias entre cantidad y calidad del crecimiento, entre sus costes y sus beneficios y entre el plazo corto y el largo. […] Los objetivos de “más” crecimiento deberían especificar de qué y para qué“.

Este debate ya fue objeto de discusión en la Conferencia de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, también conocida como Río+20, donde un grupo de economistas puso en duda la utilización del PIB como medida de la prosperidad de un pueblo, afirmando que hay que caminar hacia una progresiva sustitución del PIB por indicadores que midan el desarrollo integral de una nación.

El mejor ejemplo de indicador alternativo al PIB es el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Se trata de un indicador elaborado por el economista pakistaní Mahbub ul Haq y enmarcado en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cual está basado en la correlación de tres estadísticas:

  • Esperanza de vida al nacer.
  • Educación: tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior.
  • PIB per cápita.

Como vemos, el PIB por sí mismo no es válido para medir el desarrollo de una nación, aunque sí resulta aceptable y válida su utilización en la correlación estadística con la esperanza de vida y la tasa de educación.

Analizando pues, la posición mundial de España según el PIB y el IDH vemos que para el primero, España se sitúa el puesto 14º mientras que en el ranking mundial del Índice de Desarrollo Humano nuestro país ocupa en puesto número 22. Sin embargo, Noruega que ocupa el puesto 24º en el ranking del PIB mundial, se sitúa en el primer puesto según el IDH. (Fuente: FMI y PNUD)

Comparando la situación de España y Noruega en sendos rankings (PIB e IDH) ¿alguien duda sobre el nivel de desarrollo y bienestar social de cada uno?

pibA las élites les viene muy bien hablar del PIB, al pueblo no tanto. Por ello, estaría bien que los medios de comunicación hicieran un ejercicio de reflexión y empezaran a informarnos a los ciudadanos sobre las cosas que realmente nos afectan y nos importan, y dejen de vendernos el humo a gusto del gobierno de turno y sus economistas afines.

Que suba el PIB todo lo que quiera que mientras en España sigamos ostentando estos niveles de desigualdad, desahucios, exilio de jóvenes, desempleo, muertos por falta de atención sanitaria, corrupción y pobreza infantil; la única “locomotora” que vamos a ser es la de la vergüenza en Europa.

Fuente: Unicef

Fuente: Unicef

Fuente imagen principal: The Huffington Post.

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