Empresa

El empleo verde en España ¿una salida a la crisis?

Todos los días nos hartamos de escuchar, por activa y por pasiva, mensajes del gobierno cargados de un optimismo vacío de contenido que llega a ser insultante para muchos millones de personas en situación precaria. La realidad es que yendo más allá del “hacer las cosas como Dios manda” o “el ver la luz al final del túnel”, que deben ser los únicos que ven una luz porque los demás no podemos ya ni pagarla, todavía seguimos sin conocer cómo pretende absorber este gobierno a esta ingente cantidad de desempleados, más allá de un sector turístico, al que se agarran como a un clavo ardiendo unos cuantos meses al año, y del sector del ladrillo, que quieren resucitar a toda costa aunque sea poniéndonos el cartel de carroña buena, bonita y barata para atraer al mayor número de fondos buitre posible o vendiendo trozos de espacios naturales a famosos de Hollywood.

Así pues, y para echar una manita a los políticos, a ver si les enciende alguna bombillita, vamos a hablar de cómo puede contribuir el medio ambiente a la creación de empleo, viendo la situación del sector verde antes de la crisis, cuáles eran sus previsiones de crecimiento y cómo está la cosa ahora mismo.

Para empezar, englobamos dentro de la definición de “sector verde” a los sectores tradicionalmente asociados con un contenido ambiental, como energías renovables o reciclaje, a otras actividades que representaban hace pocos años yacimientos emergentes de empleo verde, como movilidad sostenible, y actividades en “sectores tradicionales” con potencial de reconversión en actividades sostenibles, como la producción de cemento, acero o papel.

Más de medio millón de empleos verdes en 2010

Las medidas puestas en marcha en los años previos a 2010 en España dirigidas hacia la promoción de una economía más sostenible estaban dando sus frutos, según reflejaban estudios de organismos tales como la Fundación Biodiversidad y la Escuela de Organización Industrial (EOI). En ellos, quedaba patente que los años 2009 y 2010 más de 500.000 personas llegaron a trabajar en empleos verdes, correspondiéndose este dato con un 2,2% del empleo total en nuestro país.

Por su parte, la contribución de la economía verde al total de la economía española se estimaba en unos 25.000 millones de euros anuales, un 2,4% del total del Producto Interior Bruto (PIB) a precios de mercado.

La evolución del sector medioambiental se puede apreciar con mejor claridad si se comparan los 158.500 puestos de trabajo que había 1998 en el segmento verde a los alrededor de 531.000 en 2009, un cambio que representa un incremento del 235%.

Todo este empleo se concentraba en más de 61.000 empresas dedicadas a actividades ambientales, de las cuales las enfocadas a energías renovables y la gestión de residuos concentraban más de la mitad de todo ese empleo. En el caso concreto de las energías renovables, entre 1998 y 2009, el número de ocupados en el sector aumentó de 3.500 a 109.000, lo que equivale a una expansión del 3.005%.

Unas cifras nada desdeñables…

La legislación, una puntilla a las renovables

Hasta la llegada de la crisis, la legislación avanzó notablemente hacia la regulación del medio ambiente y su integración en la economía como motor de desarrollo, con planes y medidas tanto de origen autonómico como estatal y europeo enfocadas al desarrollo rural, mantenimiento y conservación de la biodiversidad, reconversión de sectores contaminantes, etc.

Pero hay un hecho que marca un antes y un después en materia de legislación ambiental, y es la entrada en vigor de la Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, en enero de 2013, la cual incluye la conocida como Tasa Soria que beneficia notablemente a las empresas de energías contaminantes mientras que perjudica a las renovables. Ello, unido a otro tipo de medidas como la aplicación del peaje energético, es decir, el impuesto que una persona ha de pagar por producir su propia energía, hace que España haya tirado al traste todo lo alcanzado en años atrás, cuando llegamos a estar a la cabeza tanto de producción de energías renovables como en su desarrollo tecnológico.

Cómo estaríamos en 2020 si…

Si se apostara firmemente por la creación activa de empleo, en vez de continuar con el austericidio imperante hoy en día, la situación cambiaría enormemente. Únicamente hace falta voluntad política, porque dinero sí que hay (si hay dinero para rescatar a Bankia, también lo hay para crear puestos de trabajo).

De esta manera, según los cálculos de los expertos, si se apostara por la creación de empleo y se cambiara el marco normativo hacia la promoción de actividades sostenibles, fuera del alcance de los oligopolios energéticos de grandes empresas, se podría llegar en España en el año 2020 a tener un millón de empleos verdes. ¿Dónde? Pues entre otros, aquí resaltamos los más importantes:

– Energías renovables: De verificarse en 2020 una cuota de las energías renovables del 20% de la energía primaria, este sector alcanzaría los 124.265 empleos directos.

– Transporte sostenible: hasta 122.000 empleos

– Construcción: Con un parque de 25 millones de viviendas, un plan de rehabilitación de edificios que rehabilitara 565.000 viviendas al año, alrededor del 2%, de modo que en 2040 estaría rehabilitado el 58% del parque existente, a través de un mejor aislamiento, utilización de energías renovables o equipamientos más eficientes, podría generar hasta 1,37 millones de puestos de trabajo durante la implementación de todo el proyecto y más de 100.000 empleos estables en 2020.

– Gestión de residuos: El volumen de empleo directo a crearse hacia 2016 alcanzaría según estas proyecciones los 27.850 puestos de trabajo directo.

Bajando a la realidad

Una vez que hemos visto lo bien que iba el sector verde antes del año 2010, y demostrado la cantidad de empleos que se generarían de aquí a 2020 si los políticos tuvieran verdadera voluntad de hacer el trabajo para el que han sido elegidos, nos toca bajarnos a la dura realidad, y asumir que aunque potencialmente el medio ambiente tiene mucho que decir, es muy difícil sin ese apoyo institucional tan necesario.

A pesar de todo, surgen cada día nuevas iniciativas de emprendimiento socio-medioambiental que hacen pensar que no todo está perdido. Pequeños greendreamers (término que acuño aquí mismo) que sueñan con ganarse la vida de un modo limpio, transparente y aportando valor real a la sociedad. Algunos de esos ejemplos los hemos podido ver la semana pasada en el Impact Hub de Madrid, en la presentación de Incubaeco 2014.

En otros espacios como Ecoworking o Greenweekend también se encuentran interesantes propuestas de jóvenes emprendedores, que entre todos hacen que muchos veamos el futuro un poco más verde.

Fuente: 

Informe Empleo Verde en una economía sostenible. Fundación Biodiversidad y OSE http://www.fundacion-biodiversidad.es/images/stories/recursos/noticias/2010/Informe%20Empleo%20Verde.pdf

Empleos verdes para un desarrollo sostenible. Fundación Biodiversidad. http://www.sustainlabour.org/documentos/Sustainlabour-%20Empleosverdes%20Espa%C3%B1a-%20web.pdf

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