Detroit: El despertar de una ciudad industrial en ruinas.

Detroit: El despertar de una ciudad industrial en ruinas.

Recuerdo escuchar en el documental “Capitalism: A Love Story”, de Michael Moore, las consecuencias de la desindustrialización y la deslocalización de la ciudad automovilística de Detroit y de núcleos como Flint, pueblo natal de Moore. Este núcleo urbano  se dedicaba a la industria auxiliar del automóvil, y había quedado totalmente desierto en los últimos 20 años.

Los ejemplos de Detroit y de Flint son el fiel reflejo de estos procesos de declive económico que llevan asociados el cierre de fábricas y de edificios residenciales. Se produjo un abandono total de las industrias y un despoblamiento masivo de la ciudad.

Esta actividad cambió de ubicación por causas obvias, como que las condiciones productivas son más asequibles en otros lugares del mundo, esto es, en países como Japón, Corea del Sur o China, con mano de obra más barata y menos conflictiva. El “monocultivo económico” o excesiva especialización provocó tal dependencia que, aun hoy se siguen sufriendo las consecuencias.

Detroit se convirtió durante décadas en la capital industrial de los Estados Unidos. Se conocía a esta metrópolis como la Motor City, pues allí se localizaban las más importantes industrias automotrices. Multinacionales como General Motors, Chrysler y Ford instalaron sus fábricas aquí.

La urbanización industrial se gestó a principios del Siglo XX. Se planificó una ciudad basada en la industria y por tanto dibujada para los obreros y trabajadores de las fábricas y plantas industriales.

La primera industrialización favoreció la llegada de miles de habitantes de origen afroamericano, procedentes de los estados sureños. En el año 1929, Detroit, sumaba 120. 000 habitantes de dicha procedencia, de un total de  1.568.000 habitantes (US. Census Bureau).

En la década de los años 50, Detroit alcanzó su máximo esplendor urbano y económico. Llegó a tener 1.850.000 habitantes. Se construyeron multitud de edificios fabriles, nuevas residencias e infinitas autopistas (Interstate Highway System) que dividían la ciudad. Se diseñó sin planificación urbanística alguna.

intersate i-75 detroit

Figura 1. Imagen de la  II-75 y Ford Freeway interchange en 1970, Detroit, Michigan. Autor: Tony Spina. Fuente: www.reuther.wayne.edu

Desde 1960  se desplomó demográficamente (ver gráfico fig. 1). Según el Censo de Población, en el año 2011, Detroit tenia un total de 706.585 habitantes, casi 3 veces menos que en los años 50.

gráfico y mapa población

Figura 2. Gráficos de la evolución de la población, cuadro comparativo de suelo vacante y área geográfica y mapas de la evolución de la densidad de población de Detroit. Fuente: US. Census Bureau.

Se censó el número de edificios abandonados en un total de 40.000, entre fábricas, residencias,comercios y oficinas, quedando una vasta superficie deshabitada de la  Motor City.

El mapa (fig. 2) destaca el descenso  de la densidad demográfica del centro urbano de Detroit. El Down town de la ciudad quedó vacío mientras que los suburbios siguieron creciendo. En 2008, la revista Forbes, elaboró mapas de las migraciones internas de los Estados Unidos. El mapa deja evidencia de lo que está ocurriendo en lo últimos años: la masiva salida de los habitantes  hacia regiones urbanas más prósperas como Los Ángeles, Seattle o  Nueva York.

mapa migraciones

Figura 3. Migraciones desde Wayne, Michigan. Fuente: Revista Forbes.

Mientras el área metropolitana de Detroit crece -demográficamente y urbanísticamente-,  el centro de la ciudad se despuebla y abandona. La suburbanización trajo consigo la huida de la clase media a la zona periférica de la ciudad, mientras que los barrios céntricos  fueron ocupados por habitantes de raza negra. Este proceso de fuga de los habitantes de raza blanca a los suburbios se conoce como “White Flight.”

La falta de inversiones, la desindustrialización, la segregación social, la despoblación y la decadencia urbana, así como el aumento de las tasas de delincuencia, desempleo y pobreza han sido las graves consecuencias que ha sufrido Detroit en los últimos años.

La motorizada ciudad de los años 50 y la decadente y baldía ciudad actual ha sido objeto de numerosos procesos de renovación y revitalización urbana pero todos estos procesos no han conseguido el objetivo final por el cual se iniciaron. Desde el gobierno local se intentó reconducir el desarrollo a través de la localización de nuevas actividades económicas como los grandes casinos o mediante la reconversión de edificios para la ubicación de oficinas y grandes empresas internacionales. El modelo fracasó.

Para finalizar esta breve aproximación al tema de la decadencia de Detroit, se acompaña el texto con unas fotografías que reflejan visualmente el lamentable estado de edificios e industrias.

1236463408600detroitdentrodn

Figura 4.  Imagen de una fábrica abandonada en Detroit. Fuente: Diario Público.

ml_imagenactual_packardmotorcar_hill_video_06_950 (1)

Figura 5. Imagen de Packard Motors Plant en Detroit. Fuente: http://www.metalocus.es/

La riqueza urbana de la antigua Detroit industrial está en ruinas, es decir las grandes viviendas para la clase media, los edificios abiertos y los grandes rascacielos de oficinas están hoy abandonados. Esto se ha convertido en un componente habitual del paisaje urbano.

A pesar de todo, he podido encontrar algunos proyectos, promovidos por asociaciones vecinales y residentes de Detroit, que están llevando a cabo en la ciudad con el fin de revitalizarla. Un ejemplo de estos proyectos es Hantz Farms. Se trata de una iniciativa que consiste en la reconversión de tierras baldías y solares abandonados (las tierras son baratas y abundantes) en pequeños huertos de agricultura ecológica. Los vecinos y residentes están encantados con este tipo de proyectos. La conciencia social y la participación ciudadana son las únicas fuerzas capaces de reconquistar esta ciudad.

huertas urbanas Detroit

Figura 6. Imagen de los huertos urbanos de Detroit.

Fuente: http://www.hantzfarmsdetroit.com/

Urbant-Roots-kids_1(1)

Figura 7. Imagen de unos niños de Detroit cultivando los huertos. Fuente: UTNE Reader

Se espera que los propietarios del suelo y de los bienes inmobiliarios no rompan esta fuerza social. Los poderes privados siempre han bloqueado y paralizado a la población local de Detroit, sobre todo a los habitantes de raza negra. Se debe aprovechar los recursos naturales, la tecnología, creatividad y conocimiento para crecer y crear ciudad. La esperanza de supervivencia urbana radica en sus habitantes.

Detroit es el claro ejemplo de auge y decadencia de una ciudad industrial y del sistema social fordista. El automóvil modeló la ciudad a su antojo (localización de fábricas, viviendas, plano, autopistas de acceso, etc.) pero la desindustrialización dejó una ciudad en condiciones ínfimas, tanto urbanas como sociales. La sociedad vive en condiciones asfixiantes,  piden con fuerza un repunte de las actividades económicas, sin éxito aparente. Es el final del sistema fordista, y la ciudad de Detroit sigue inmersa en una espiral descendente que parece no encontrar fin.  El sueño norteamericano se apaga, sin embargo, la agricultura ecológica y la reconquista social del espacio urbano abandonado están despertando a Detroit. Se están plantando las primeras semillas de una pequeña revolución urbana.

Bibliografía:

  • Beatriz Fernández, Águeda: Evolución urbana y memoria de la ciudad industrial. Futuros para la ciudad de Detroit. Cuadernos de Investigación urbanística, Abril 2009, vol. 63. 77 páginas. Disponible en:

http://polired.upm.es/index.php/ciur/article/viewFile/279/273

Noticias sobre la desindustrialización y decadencia urbana de Detroit:

Noticias sobre el proyecto Hantz Farms y la agricultura ecológica en Detroit:

Share

Deja un comentario. El diccionario no tiene culpa de nada.